Estado Plurinacional de Bolivia

Guerra del Chaco (1932)

Guerra del Chaco

La Guerra del Chaco fue una guerra fronteriza entre Bolivia y Paraguay, ocurrida entre 1932 y 1935 por el control del Chaco Boreal, donde se presumía existían grandes reservas de petróleo y gas. Los británicos y norteamericanos apoyaron a los gobiernos de Paraguay y Bolivia respectivamente, razón por la cual muchos especialistas han calificado esta guerra como una guerra «importada».

La guerra

La guerra comenzó en 1932 cuando una expedición militar boliviana encuentra una laguna hacia el corazón de la zona en conflicto. Esta laguna se la bautiza como Laguna Chiquisaca. Al ocupar la laguna, el ejército boliviano desaloja a los pocos paraguayos que custodiaban el lugar, los 18 hombres que conformaban la expedición realizaron una descarga de fusilería, el 15 de junio, ocupando el fortín paraguayo que se identificó luego como Carlos Antonio López. La laguna había sido descubierta un año antes por los paraguayos, y fue bautizada como Laguna Pitiantuta. Su valor era estratégico para provisión de agua. Durante la larga guerra los Paraguayos usaron el estilo de envolvimiento, siempre procurando tener superioridad numérica pese a que Bolivia contaba con una población tres veces mayor en ese tiempo. Mientras los bolivianos usaron armas caras y modernas, los paraguayos usaron armas más convencionales. El 23 de noviembre de 1934 los generales bolivianos frustados por el progreso de la guerra destituyeron al presidente Daniel Salamanca, que estaba visitando el cuartel general en Villamontes, y lo sustituyeron por el vicepresidente José Luis Tejada Sorzano. Durante todo este tiempo Paraguay fue ayudado con armas e inteligencia por la Argentina.

El 12 de junio de 1935 fue declarado un cese de hostilidades. En ese momento Paraguay controlaba una gran parte del Chaco. Poco antes, el ejército paraguayo había llegado hasta el río Parapití, límite expreso de su aspiración territorial, y lo cruzó tomando la ciudad de Camiri, amenazando las ciudades de Santa Cruz, Tarija y Sucre. Hacia la cordillera, el Paraguay tomó las poblaciones de Crandaití, Izozog y la importante ciudad de Villamontes.

El conflicto pasó de ser un conflicto por el Chaco, y se convirtió en un conflicto por la posesión de los pozos petroleros que Bolivia explotaba en la cordillera. Sin embargo, los paraguayos fueron repelidos hasta las cercanías de lo que hoy es la frontera definitiva entre Paraguay y Bolivia. Luego, se hizo la paz.

Después de largas y penosas negociaciones, el tratado para terminar la guerra fue firmado en Argentina el 21 de julio de 1938. El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas (1878-1959), convocó a la Conferencia de Paz de Buenos Aires. Había ganado por su pericia y mediación diplomática el Premio Nóbel de la Paz de 1936, por su labor en pro de la paz en general, y en particular por haber inspirado el «Pacto antibélico Saavedra Lamas», firmado por 21 naciones y convertido en un instrumento jurídico internacional. Tuvo un papel brillante como mediador para finalizar la Guerra del Chaco.

Paraguay resultó el vencedor al conquistar las 3/4 partes del Chaco Boreal. Bolivia recibió una pequeña área hacia el río Paraguay, hoy día llamado Puerto Busch.

Ejército Boliviano

Bolivia contaba con un ejército de 10 000 hombres activos y 2 000 reservistas entrenados, que poseía algunas ventajas militares, sobre todo en equipamiento sobre el ejército paraguayo. Durante el conflicto llegaron a movilizar 250 000 hombres.

El presidente boliviano Daniel Salamanca, quien había llegado al poder en 1931 había comenzado un proceso de modernización del ejército. La economía boliviana pasaba por un buen momento, amparada en su riqueza minera y podía contar con ventajosos créditos para abastecerse de material de guerra moderno. La población boliviana era el doble de la paraguaya, 2 300 000 de habitantes por un 1 200 000 de sus enemigos.

Los bolivianos contaban con un grupo de asesores militares extranjeros dentro de sus fuerzas armadas, particularmente alemanes – aunque también hubo chilenos y checoslovacos. El general alemán Hans Kundt, veterano de la Primera Guerra Mundial, llegó incluso a hacerse cargo del ejército boliviano tras los descalabros iniciales del mismo al comenzar la guerra.

La fuerza aérea de Bolivia era superior en número de aviones a la de Paraguay. El ejército boliviano contaba además con tres tanques vickers y dos tanquetas Carden Lloyd de fabricación británica, mientras los paraguayos carecían de fuerzas blindadas.

Ejército Paraguayo

El ejército paraguayo era más pequeño que el boliviano sólo 3 500 soldados – durante el conflicto se movilizaron 150 000 soldados – y la población de su país era poco más de la mitad de la boliviana con 1 200 000 habitantes. El ejército había sido asesorado por instructores franceses y argentinos, ya durante la guerra los italianos participarían en la reorganización de la fuerza aérea. La economía de Paraguay era también más pobre que la de Bolivia, dependiente de la agricultura y una ganadería intensiva. Al frente del ejército paraguayo fue elegido el general José Félix Estigarribia, quien se había formado militarmente en Francia.

Al comienzo del conflicto el ejército paraguayo tenía cinco regimientos de infantería, dos regimientos de caballería, dos grupos de artillería y un batallón de zapadores. Su fuerza aérea era inferior a la de Bolivia; pero sus unidades navales que operaban con la ventaja de estar río abajo en el sistema del río de la Plata podían transportar todo el material, personal y equipos extranjeros hacia el área del conflicto a través de los ríos, mientras los bolivianos debían hacer todos sus movimientos por tierra, con la sola excepción del sistema fluvial Madeira – Mamoré, parte del sistema fluvial del Amazonas, que podía ser usado para transportar materiales al norte del Chaco.

El fin de la guerra

La Liga de las Naciones impuso un embargo de armas a ambos países e hizo una propuesta de paz en noviembre de 1934. Esta propuesta fue aceptada por Bolivia pero rechazada por Paraguay. A consecuencia de esto el embargo le fue levantado sólo a Bolivia.

En 1935 ambos contendientes estaban totalmente agotados. Los bolivianos se habían retirado a Villamontes. En abril de ese año los paraguayos traspusieron el río Parapití. Tomaron Crandaití, Izozoq y la importante ciudad de Villamontes amenazando los pozos de petróleo bolivianos en explotación pero fuero repelidos por las fuerzas bolivianas hasta aproximadamente los límites de la frontera actual.

Desde enero el gobierno chileno había propuesto a Argentina una gestión conjunta para lograr la paz. Con este objetivo se comisionaron a Luis Podestá Costa a Paraguay, y luego a Félix Nieto del Río a Bolivia. En abril de ese año se unieron a la mediación, Perú y Estados Unidos, posteriormente lo harían Brasil y Uruguay.

El 12 de junio de 1935 se logró un armisticio que se concretó en el campo de batalla dos días después. Siguieron tres años de arduas negociaciones.

Finalmente se firmó el tratado de paz en Buenos Aires el 21 de julio de 1938.

Consecuencias de la guerra

  • La Guerra del Chaco fue una terrible masacre, que ni siquiera sirvió para arreglar los límites.
  • Esto muestra cómo las burguesías dependientes de nuestros países nunca pensaron en un desarrollo serio, sino en seguir los mandatos de empresas que apenas les pagaban regalías como la Shell o la Standard, aunque esos designios implicaran guerras contra países vecinos. Una muestra más del servilismo de las burguesías latinoamericanas.
  • Pero la derrota de Bolivia tendría consecuencias históricas. Se agudizaron los problemas internos y el descontento. El racismo de la burguesía boliviana, la opresión y explotación de la clase trabajadora, en primer lugar los mineros, y los problemas de tierra que castigaba a los campesinos fueron generando tensiones y duras luchas que finalmente desembocaron en la revolución de 1954. En esa revolución, el ejército boliviano, que venía ya muy desprestigiado por los horrores de la guerra y las dictaduras militares, fue completamente derrotado por los mineros, en uno de los hechos revolucionarios más importantes de la historia de Sudamérica.

¿Y tú que opinas?